Este 13 de
diciembre se conmemora en la Argentina el Día Nacional del Petróleo, en
recuerdo del descubrimiento del primer pozo petrolero del país ocurrido en 1907
en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. El hallazgo, que se
produjo de manera fortuita durante la búsqueda de agua para abastecer a la
población, terminó revelando la existencia de hidrocarburos, un recurso
estratégico que transformó la historia nacional.
El descubrimiento
tuvo lugar durante la presidencia de José Figueroa Alcorta, quien al ser
informado del hallazgo dispuso la creación de una reserva fiscal de 5 leguas a
la redonda, con epicentro en Comodoro Rivadavia, con el objetivo de proteger
los nuevos recursos. Esa decisión marcó un punto de inflexión en el desarrollo
energético y económico de la Argentina.
En los primeros
años del siglo XX, el uso del petróleo era aún limitado en el país, aunque ya
comenzaba a reconocerse su valor estratégico. Ese proceso se consolidó en 1922,
cuando el general Enrique Mosconi impulsó la creación de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales, la primera empresa petrolera estatal integrada, dedicada
a la explotación, refinación y comercialización de hidrocarburos.
En la actualidad,
la formación geológica de Vaca Muerta, ubicada en la cuenca Neuquina, se
convirtió en el eje central de la producción de hidrocarburos no
convencionales. Con una superficie cercana a los 30.000 kilómetros cuadrados,
concentra las segundas reservas mundiales de gas y las cuartas de petróleo no
convencional, con resultados destacados en niveles de producción, eficiencia e
inversiones.
El desarrollo de
Vaca Muerta no solo fortalece la economía nacional, sino que también impulsa el
empleo, el crecimiento regional y posiciona a la Argentina como un actor
relevante en el escenario energético, en un contexto de transición hacia
fuentes más eficientes.
En este Día
Nacional del Petróleo, se renueva el reconocimiento a un recurso estratégico
que forma parte de la historia, el presente y el futuro del país, y se reafirma
la necesidad de un desarrollo energético sostenible que beneficie a las
próximas generaciones.
